Gestionar la alimentación en tiempos del Covid-19 ¿Existe una dieta preventiva?

Nerea Cenoz, dietista y nutricionista en Pamplona

Entrevista a Nerea Cenoz, dietista y nutricionista en Pamplona (Navarra).

Tema delicado el que nos ocupa, en primer lugar, ¿estáis todos bien en la familia?, ¿te ha tocado algún caso de cerca?

Sí, estamos bien en casa, gracias. Pero al llevar muchos años trabajando en consulta, varios pacientes (por desgracia, demasiados) con los que además coges un vínculo muy especial, han perdido a familiares o han estado muy malitos.

Esto es muy serio, me da pena cuando la gente no le da toda la importancia que tiene.

¿Cómo te ha afectado el estado de alarma a la hora de gestionar los hábitos alimenticios en casa?

Tengo la profesión metida en las venas y soy de las personas que predica con el ejemplo. El sistema que he ideado para mis pacientes lo tengo muy integrado, además la forma que tengo de ver la alimentación no es nada radical, soy de las personas que piensa que hay que nutrir al cuerpo, pero también a nivel emocional.

Nosotros nos organizamos para hacer dos compras semanales, somos 4 y nuestro frigo no es muy grande. Iván, mi marido, salía dos veces a la semana a comprar: los lunes y los jueves.

Yo preparaba los menús de la semana, desde desayunos hasta cenas, para que hubiese la mayor variedad posible y preparaba la lista de la compra completa de los alimentos y de las cantidades de cada uno de ellos.

En la compra del jueves, que abarcaba el fin de semana, incluíamos lo que yo llamo para alimentar al emocional. Y al tener mucho tiempo, prefería hacer cosas que comprarlas hechas. Para disfrutar con los más pequeños, hemos hecho pizza, tarta, bizcocho, galletas, súper hamburguesas…

También comentar que el ciclo lo completaba Iván ciñéndose a lo que aparecía en la lista. Creo que es complicado llegar al súper, ver cosas muy apetitosas, y no liarla.

¿Has notado dificultades adicionales en tus pacientes durante este periodo, a la hora de seguir la dieta? ¿En qué aspectos?

Creo que no más de lo normal, he estado muy pendiente de todos. Cada día de la semana me ponía en contacto con los que tenían que venir, como si fuese una consulta presencial, e íbamos solucionando las dificultades. Sobre todo, ayudar a la planificación, de una forma diferente a la que estaban acostumbrados.

También problemas de estreñimiento, que ahí daba mucha caña para que hiciesen ejercicio y problemas de sueño, la melatonina ha sido una gran aliada.

Yo creo que el peor momento fue cuando la gente se fue relajando, empezó a hacer video conferencias con amigos y familiares. Ahí empezó un poco la “normalidad”, ya que al volver a empezar a tener “vida social”, volvió el alcohol y las comidas no tan sanas.

Como dato curioso hice una estadística de los pacientes, cuando volvieron presencialmente a mi consulta de dietista en Pamplona y les pude pesar. Aquí incluyo tanto los que estaban en tratamiento para adelgazar, como los que ya habían acabado, podía ser desde hace meses o años. Y el resultado no pudo ser mejor: 111 personas bajaron peso y 36 subieron, de estos últimos solo 18 personas más de un kilo, me parecen datos magníficos.

Los buenísimos resultados fueron una gran motivación para los pacientes, porque se dieron cuenta que “se puede” aun estando en momentos muy complicados, ya que cuando las cosas nos van bien, todo es mucho más fácil.

Ante estos tiempos extraños, y los que puedan venir, ¿qué alimentos crees que no deberían faltarnos en la despensa?

No creo que debamos de cambiar la alimentación en estos tiempos, ni en otros. Deberíamos de comer siempre de una manera saludable para no causar enfermedades a nuestro cuerpo.

Más allá de que algunos productos puedan resultar difíciles de adquirir en determinadas circunstancias, ¿el estrés nos puede hacer comer de más?

Primero puntualizarte que, para mí, igual es porque vivo en una ciudad pequeña como es Pamplona, en ningún momento ha sido difícil adquirir ciertos alimentos. Y sino había en formato fresco algo que queríamos, siempre había en conserva o congelado.

El estrés puede hacer que comamos más, que tengamos malas digestiones, que durmamos peor, que estemos de mal humor… Así que hay que intentar canalizar o aprender a llevar el estrés lo mejor que podamos.

Ya sé que es muy fácil decirlo, pero simplemente tenemos que intentar conseguirlo.

¿Algún consejo para evitar visitas de más a la nevera, cuando se está mucho más tiempo en casa, y la tentación puede ser más intensa?

Yo creo que el consejo sería el intentar ser capaces de reconocer cuándo vamos a tener esos momentos de tentaciones y adelantarnos a ellos, relajándonos con un buen baño de burbujas, un libro, llamar a algún amigo o familiar, un poco de meditación o incluso haciendo ejercicio físico.

¿Qué alimentos nos recomiendas lavar con mayor atención, para prevenir contagios? ¿Cómo hacerlo para que sea un lavado eficaz?

Tanto la OMS como el Ministerio de Sanidad nos han dicho que la transmisión es de persona a persona y que no hay evidencia de contagio por consumo de alimentos.

Hay que tener en cuenta que toda la manipulación que se hace de los alimentos en sus distintas fases tiene unas medidas de higiene extremas, no solo ahora por el tema del Covid, sino para que no tengamos ninguna intoxicación alimentaria.

Así que limpieza de manos con agua y jabón y de superficie donde vamos a manipular los alimentos. Desprendernos de los envases que no podamos limpiar como los de cartón y papel; latas, plásticos y cristal podemos desinfectarlos con lejía diluida o alcohol de más de 70ª. Y sobre todo tener cuidado, pero no ser extremistas, que la radicalidad puede ser muy peligrosa.

Debido al confinamiento y al distanciamiento social, en general hemos reducido notablemente el tiempo de exposición al sol. ¿Aconsejarías tomar algún tipo de suplemento, o ajustar la dieta en algún sentido, para compensarlo?

Ahora ya no, estuvimos 6 semanas confinados, y luego hemos tenido el verano de por medio, así que las dosis de exposición al sol ya se habrán recuperado para casi todos.

¿Existe alguna dieta preventiva, o que sirva para fortalecer el sistema inmunológico, frente a enfermedades contagiosas como el coronavirus?

Si claro, existe una dieta muy preventiva para el Covid y para la mayoría de las enfermedades y consiste en comer verduras, frutas, cereales integrales (no solo pasta y arroz sino también mijo, quinoa, trigo sarraceno…), frutos secos, semillas, legumbres, carnes, pescados, huevos, lácteos sin azúcar…

¿Y hay alimentos que ocasionen el efecto contrario, es decir que nos debiliten y nos hagan más propensos a contraer enfermedades?

Si, y es una pena, porque la lista es muy larga: bollerías industriales (incluidas las galletas), patatas fritas y similares, helados, golosinas, chocolates con azúcar… En cuanto a bebidas, los refrescos, zumos de frutas comerciales, zumos caseros y alcohol.